Comienza descubriendolo, lo deja sin palabras,
anonadado. Realmente lo sorprende. Lo comenta
asombrado refutandolo facilmente. Desarrolla una serie
de puntos básicos y se compromete con una causa propia
de su disconformidad. Alcanza un maximo de repudio y discriminación a eso que tanto lo irrita, y se martiriza ciegamente.
Grita por el desentendido, siente que se muere.
Pasa lento a lo pasivo. Va callando su boca por cansancio al ver
ya tantos oídos muertos. Y harto de sus palabras se hace
frecuente del silencio. El cansancio da paso al aburrimiento
y se entrega vencido a las aguas del momento. Ya no cree que sea tan malo,se acostumbra con poco verlo, y distraido se va olvidando. Ahora sin miedo se ha entregado dejando atras todo tipo de repudio.
Familiarizandolo lo concibe como parte de su vida y lo
disfruta brutalmente. Asi lo mutiló su felicidad.
martes, 27 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
tengo dentro de mí un lago solitario que se nutre a si mismo, pero el río de mi amor se lo lleva hacia el mar.
Asi habló Zaratustra
Asi habló Zaratustra

No hay comentarios:
Publicar un comentario