Montevideo, noche húmeda, no hace mucho paró de llover. Una lluvia que alivió después de una semana de duro verano. En el barrio Cordón una casona en un segundo piso. Vive allí la anarquía sin palabras, no se forjó en el cielo de los idílios, corre junto a las drogas, por la sangre; es plenamente sexual.
Contra la puerta de un balcón, bajo la luz de una portatil dobla el metal, una vez más convive con la noche, una vez más es dueño de su serenidad. Esa tristeza que sus ojos escriben es sólo una metáfora de su sobriedad. No es desilusión ni arrepentimiento, no es fracaso ni se debe a ninguna tortura, es la marca misma de ser poseedor de su propia cordura. Es eso que tanto se anhela, un cacho de realidad. Y él la buscó donde se encontraba, en la carne roja aun viva, en los latidos de una herida. Él pulverizó todos los adornos, se deshizo de los inútiles chirimbolos; desnudo en la noche, dobla el metal.
Nunca se creyó un hijo de Dios.
miércoles, 24 de marzo de 2010
martes, 16 de marzo de 2010
del cuarto rojo
Claro está! Veintidos años he pasado buscando un motivo o fin, depende del lado que se mire, y hoy de la nada lo encuentro. Sin buscarlo, ahora, se me cruza la razón por la cual justificaría mi existencia; el mate.
La vida que anhelo es la de quien sabe disfrutar de la amarga sencillez de su compañia.
Anduve por el olvido y la pirotecnia de las drogas y sólo encontré pálidos colchones; pálido corrí pisando espinas de monte. Una tras otra quedaron huellas de sangre por donde perdí mi angustioso corazón. Desintoxicado y regenerado llegué a la ciudad, a donde el calor por la fricción humana me atrajo pero aquí la sencillez de lo amargo no se practica, por el contrario, ostentosas carreras por el dulce abandono de nuestra animalidad se corren de por vida.
fucking fucking society!
La vida que anhelo es la de quien sabe disfrutar de la amarga sencillez de su compañia.
Anduve por el olvido y la pirotecnia de las drogas y sólo encontré pálidos colchones; pálido corrí pisando espinas de monte. Una tras otra quedaron huellas de sangre por donde perdí mi angustioso corazón. Desintoxicado y regenerado llegué a la ciudad, a donde el calor por la fricción humana me atrajo pero aquí la sencillez de lo amargo no se practica, por el contrario, ostentosas carreras por el dulce abandono de nuestra animalidad se corren de por vida.
fucking fucking society!
sábado, 13 de marzo de 2010
bolsa de Tierra
De paso anduvo gritando
pero entre tanto silencio no se pudo oir
las verdes manos sangraron su nombre
nunca existió el mejor ayer.
Involucrandose con tazas tibias de café
largas cenizas unidas a la colilla
la noticia de un nuevo mensaje
ganó la soledad; ahora es toda de él.
Asi dejó de cambiar palabras por dolor,
sólo olvidó la vida eterna y miró a su alrededor
como esperando un colectivo para ir pa ahí
advirtió la perfecta belleza de su fitocrecimiento
pero entre tanto silencio no se pudo oir
las verdes manos sangraron su nombre
nunca existió el mejor ayer.
Involucrandose con tazas tibias de café
largas cenizas unidas a la colilla
la noticia de un nuevo mensaje
ganó la soledad; ahora es toda de él.
Asi dejó de cambiar palabras por dolor,
sólo olvidó la vida eterna y miró a su alrededor
como esperando un colectivo para ir pa ahí
advirtió la perfecta belleza de su fitocrecimiento
lunes, 1 de marzo de 2010
no seduction
He tenido que apagar mi corazón, llamo así al motor de mis sentimientos más nostálgicos, aquellos que corrompen al de naturaleza más fuerte y vigorosa. Debido a que eran demasiados minutos abocados a su atención y producían en mi estado de ánimo un abrupto descenso. Introduciéndome en el tan conocido laberinto lleno de salidas pero imposible de verlas para el que no las busca, que por lo general suelen ser todos los que allí entramos. Siendo esta situación rutinaria hasta el hartazgo decidí pues apagar su centro gravitatorio. ¿Cómo? Simplemente decidiéndolo. Y puedo hoy asegurar que lo he logrado. Claro, no hablo yo con palabras eternas, que no se me malinterprete, por el momento todo funciona como lo decidí, ahora no se que sucederá más adelante. Con esta decisión, tan importante para mi humor de los últimos dos meses, expiró mi amor. Que tanto me identificaba, yo con él. Pero por ahora en mi la libertad y el amor son de a ratos altamente excluyentes. Y en andanzas de desamores vale más la libertad que el amor, lo puedo afirmar hasta donde mi pobre experiencia me respalda. Que quizá sea mucho o quizá muy poco. La cuestión es que así lo decidí y al pie de la letra lo llevé a la práctica. Ahora ando, lo que se dice: espiritualmente distraído. Ya todo pasa, y es poco o nada lo que queda.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
tengo dentro de mí un lago solitario que se nutre a si mismo, pero el río de mi amor se lo lleva hacia el mar.
Asi habló Zaratustra
Asi habló Zaratustra
